¿A quién le he cerrado mi corazón?
Bert Hellinger, el padre de las constelaciones familiares, observó que hay distintas fuerzas que mueven 🍃 la conducta humana; y cuando no son vistas dentro del sistema familiar, aparecen los conflictos. A esas fuerzas él las llamó, en un primer momento, los órdenes del amor🙌🏼.
La primera de ellas es “la pertenencia”, la segunda, “la jerarquía”, y la tercera, “el equilibrio entre el dar y el tomar”.
Todos los seres humanos tenemos la necesidad de pertenecer, y para asegurarnos esa pertenencia hacemos muchas cosas. Nos ponemos, por ejemplo, una camiseta de fútbol 🎽 para “sentir que somos parte” de ese equipo, aunque no conozcamos ni siquiera el nombre de sus jugadores 😬; y gritamos los goles con entusiasmo porque nos sentimos identificados con ese grupo. Lo mismo nos pasa en otros ámbitos como la política, la religión, los amigos y en un círculo aún más íntimo: la familia. 👩👦👦👨👦
A raíz de esa necesidad de pertenencia, desde épocas ancestrales, el peor castigo que podían darnos era el aislamiento 😞, el exilio, como cuando papá se enojaba y nos mandaba de penitencia al cuarto; o como cuando alguien nos retira el saludo, o nos aparta de un grupo. Esas acciones, interpretadas como castigo, producen mucho dolor, y algo dentro de nuestra alma dice, de manera inconsciente: “Cualquier cosa con tal de pertenecer” a una determinada conciencia, a un determinado grupo.
👉🏽 Esa fuerza del amor de la que habla Bert Hellinger, nos lleva a hacer muchas cosas, en lo cotidiano, para pertenecer. Y como lo repetiremos hasta la comprensión: supongamos que las mujeres de nuestra familia hayan pasado por situaciones de dolor con los hombres (y al revés también), que hayan sufrido abandono, que hayan tenido que sostener solas sus hogares, que hayan necesitado apoyo y no lo hayan obtenido; es muy posible, entonces, que una mujer de esa familia hoy no esté pudiendo formar pareja 💔 ni aun estando al lado de alguien que es bondadoso, próspero y que tiene buenas intenciones. Por el contrario, esa mujer hará cosas para que esa pareja fracase. Entonces, la pregunta es: ¿Cuál es la lealtad que esta mujer sigue para pertenecer? ¿Qué está siendo capaz de hacer para sentirse parte de esa familia en la que las mujeres sufrieron por los hombres? ¿Cuál es la lealtad que sigue para ser parte de esas mujeres, de ese equipo, de esa manera de relacionarse que tienen esas mujeres con esos hombres?
Sin darse cuenta, de un modo inconsciente, esa mujer puede estar diciendo desde su alma: “Yo, como ustedes”, “Yo, igual que ustedes”, boicoteando sus parejas.
De igual manera, un hombre o una mujer que tenga mucha facilidad para obtener dinero 💸, que sea próspero en sus actividades, pero que en lo cotidiano experimente que ese dinero, así como viene, se va, o que siempre ocurre un factor externo que hace que ese negocio fracase o se caiga, puede estar siendo leal a otra memoria de su sistema familiar. En este caso, ¿a quién sigue su alma? ¿Cuál es la lealtad que sostiene su alma para seguir perteneciendo, para continuar sintiéndose junto a aquellos que no han podido prosperar en su familia? 🧐
¿Cuál es el sentimiento que opera en estos casos? Muchos se sienten “culpables” 😞 de tener éxito y ganar dinero, a veces sin esfuerzo, si en sus familias hubo escasez, dolor o muertes. Cuando se recibe con culpa la abundancia, lo que se experimenta es una especie de “traición” a la familia. La persona siente que, a partir de esa abundancia que recibe, está dejando de ser uno de ellos; entonces, de manera inconsciente, genera algo para continuar perteneciendo: pierde dinero, fortuna y, a veces, hasta la salud.
En esa búsqueda por pertenecer, muchas personas interpretan, inconscientemente, la salud como una traición 🙇🏻♀️ ¿Cómo estaría mi alma si, a pesar del dolor de los míos, tengo éxito y salud? ¿Qué me sucedería si, a pesar del dolor de mi familia, tengo una salud fuerte, o gano dinero sin tener que trabajar tanto como sí lo hicieron mis ancestros?
Todos buscamos la pertenencia y hay una regla de oro: “Todos y cada uno de los miembros del sistema familiar tienen el mismo derecho a pertenecer”. 🌀
¿Cuántas veces somos nosotros quienes excluimos a alguien de nuestra familia? 🤔
¿Cuántas veces no hemos excluido al que robó, asesinó, fue madre soltera, el único artista en medio de profesionales o el único universitario en una familia de artistas? ¿Cuántas veces no hemos excluido a las segundas parejas de nuestros padres, o a las parejas anteriores de nuestros padres que han sido importantes para ellos?
Las exclusiones se muestran a través de los efectos en nuestras vidas. Muchos de los conflictos de nuestra vida cotidiana pueden estar mirando 👀 a alguien que está excluido. Y eso es lo que nos permite observar Constelaciones Familiares. Cuando un excluido es integrado en el corazón de su familia, el conflicto se disuelve y la paz regresa 🕊️.
Es muy posible que esas exclusiones que habitan en nuestro sistema familiar también se proyecten en nuestro exterior, porque “como es dentro, es afuera”; como funcione esa exclusión en nuestro sistema familiar, también la vamos a vivir en nuestras relaciones, en nuestro entorno laboral o personal.
¿A quién le he cerrado mi corazón? Es una pregunta que no necesariamente tendrá respuestas. El solo hecho de hacerla abre el corazón 💓; es una señal de que hay disposición para integrar lo que en algún momento ha sido desintegrado. ✨
Al preguntarnos, «¿a quién le he cerrado mi corazón?», me estoy dando la posibilidad de que dentro de mí algo vuelva a unirse, desde el amor. Algo volverá a unirse dentro de mí, desde mis propios pensamientos hacia mi persona y desde mi mirada hacia el mundo. 🌎
Por Natalia Liz Sleiman
Editora: Mónica Andrada



