Ver Florecer

¿Has visto a un árbol florecer?¿A una planta de tu jardín?¿A un rosal manifestar una brillante rosa? Hay un tiempo de retraerse y pareciera que la energía se esfuma, sin embargo se dirige al interior, suele suceder en otoño, aunque todos tenemos algún otoño en cualquier momento de nuestras vidas. No hay mucha fuerza para sostener lo de afuera, las hojas se sueltan, la fuerza se retira…hacia adentro.

Entramos en un cierto reposo que regenera, nos “escondemos” un poco para nutrir la esencia. Mi querido lapacho empezó a despedirse hace unas semanas, algunas ramas se asomaban en el balcón. Las hojas de esas ramas fueron las últimas en soltarse, algo de ellas quería permanecer. Sin embargo la retirada es inminente. Pasará así el invierno, aparentemente desprovisto de su belleza. Mientras él ingresa a su seno, las orquídeas florecen en otoño, no sé si todas… así son las que conozco; sus flores duran semanas, luego se retiran cuando nace el lapacho en primavera. Hay algo que permanece más allá del tiempo y del individuo, el florecimiento, el florecer… cuando veo el florecimiento se dibuja una sonrisa en mi rostro, me invade la alegría y el agradecimiento por la belleza manifiesta.

¿Sabes? Las personas florecen, florecemos, son momentos también pasajeros y de una belleza extraordinaria. ¿Has visto florecer a una persona? ¿te has visto florecer? Me he visto florecer, varias veces, me vi en otoño, en invierno en todas las estaciones.

Luego de la flor, llega el fruto, disfrutar es recoger los frutos. Pulsar allí en ese momento donde todo el ciclo se manifiesta y comprendes el “para qué” y cuando crees que lo has comprendido todo, el fruto se consume y la semilla es nuevamente entregada a la tierra. Todo vuelve al origen para un nuevo inicio.

La vida pulsa de mil formas diferentes al mismo tiempo, no es la apariencia sino la esencia lo que permanece. Cuando comprendemos eso, o por lo menos, cuando lo comprendí yo, deje de tener miedo a ser quien soy. Deje de interrumpirme, y en ese momento la vida me mostró mi esencia.

Con mucho amor

Natalia Liz Sleiman